Innovación en envase sostenible y plásticos agrícolas
Una de las principales líneas de investigación que AIMPLAS lleva a cabo es la relacionada con los plásticos de origen renovable. En este sentido, se están desarrollando innovaciones dirigidas tanto al sector del envase como al agrícola.
Es el caso de nuevos sistemas de riego biodegradables para cultivos de plantas pequeñas como fresas y tomates que tienen periodos cortos de cultivo, de menos de un año.
La agricultura de los países de la UE consume gran cantidad de agua. Por eso, el uso de micro riego es altamente beneficioso, porque puede reducir el consumo de agua en alrededor del sesenta por ciento.
El problema es que después de las cosechas el reciclado de estos residuos agrarios es complicada, porque la tubería de plástico está enredada con plantas y tierra.
Es por ello, que la eliminación del residuo generado pasa por la incineración. Sin embargo, el nuevo sistema de riego desarrollado en el marco del proyecto DRIUS permitirá su gestión en una planta de compostaje.

DRIUS es la continuación de un proyecto previo, HYDRUS (FP7/2007-2013-Número contrato 231975), en el que se desarrollaron tuberías de riego por goteo biodegradables y se fabricaron con éxito a nivel industrial.
Sin embargo, el objetivo de este proyecto es la creación de nuevos moldes para la producción por inyección de los nuevos goteros planos y tubulares biodegradables que permitan obtener un sistema completo de microirrigación compostable.
Envase sostenible
En el caso del sector del envase, AIMPLAS ha trabajado, entre otros proyectos, en el desarrollo de una nueva tecnología para la producción de PLA que mejore la homogeneidad de la producción y excluya el uso de catalizadores metálicos. Hasta ahora, los catalizadores que contienen metal (típicamente: tin (II) 2-ethylhexanoate) se han utilizado para mejorar la velocidad de polimerización de lactonas, pero su sustitución por catalizadores orgánicos podría abrir nuevos aplicaciones a estos biopolímeros.

A través del proyecto innoREX, se está desarrollando un concepto novedoso de reactor en continuo (extrusión reactiva) usando energías alternativas de alto poder energético (microondas, ultrasonidos, laser…). La aplicación de este tipo de energías, mejorarán la cinética de la reacción, aumentando la actividad del catalizador y garantizando alcanzar un PLA con un alto peso molecular, teniendo en cuenta el tiempo de residencia limitado que se tienen en extrusoras de doble husillo co-rotativas.
Gracias a la incorporación de un viscosímetro en línea en la extrusora, se puede medir la viscosidad del material y modificarla o corregirla durante el proceso de producción con el fin de obtener un grado de polimeración del PLA adecuado a las necesidades del fabricante del envase.
De forma paralela, el proyecto incluye la realización de todo un análisis del ciclo de vida del envase, donde se estudiarán ambos procesos (actual y el desarrollado en InnoREX) desde la procedencia de la materia prima hasta el final de uso de la aplicación donde se procese el nuevo PLA.