Analizando el impacto del vaso reutilizable en el entorno laboral
¿Puede un pequeño cambio en nuestra rutina del café transformar el impacto ambiental de una empresa? Ese es el objetivo del Proyecto RECUP, donde evaluamos la aceptación y funcionalidad del vaso reutilizable en el día a día a través de una prueba piloto realizada en AIMPLAS.
¿En qué consistió la prueba?
Durante un mes y medio, las personas participantes utilizaron un vaso reutilizable y, cada vez que tomaban café, registraban el consumo mediante un código QR. Al finalizar la prueba se realizó una encuesta para valorar la experiencia.
¿Qué evaluamos durante la prueba piloto?
- La aceptación del vaso reutilizable
- Su funcionalidad en el uso cotidiano
- Las principales áreas de mejora desde la experiencia del usuario final
Un análisis por generaciones
Para obtener una visión representativa, hemos segmentado los resultados en cuatro franjas de edad, permitiéndonos entender mejor los hábitos y barreras de cada grupo.

A continuación, presentamos el análisis de las opiniones recopiladas por segmentos, destacando las coincidencias y los matices particulares que servirán de guía para optimizar el diseño y la implementación futura de este sistema sostenible.
- Primer rango (20-30 años): Feedback clave y potencial de adopción
- Este grupo contó con 21 personas, de las cuales 6 abandonaron el estudio y 3 tuvieron una participación baja.
- Las principales áreas de mejora señaladas fueron la pérdida de temperatura del café y la dificultad de limpieza tras varios usos.
- Se detectó preferencia cultural o hábito de uso de material cerámico como estándar de comparación.
- Pese a ello, la aceptación fue alta: solo 2 personas descartaron usar el prototipo en el futuro.
- Segundo rango (30-40 años): “Compromiso Pleno”
- El grupo con mayor grado de implicación
- Centran su feedback casi exclusivamente en la eficiencia térmica. Su café se enfría más rápido que utilizando una taza de cerámica.
- No se identificaron otras objeciones.
- Tercer rango (40-50 años): “Hábito y Ergonomía”
- Formado por 15 persona con un buen grado de implicación general (menos una persona).
- Mencionan la pérdida de temperatura del café y hacen hincapié en que debería mejorar el aspecto de la limpieza.
- Aparece en esta sección un factor ergonómico y de hábito, ya que una parte echa de menos tomar café en una taza en vez de en un vaso.
- Cuarto rango (50-60 años): Higiene del diseño y preferencia de formato
- Este grupo tuvo una buena participación en general.
- Indicó la limpieza como el factor más relevante, ya que tras muchos usos se tenía sensación de poca higiene ya que no se limpiaba al 100% el vaso. Señalan que los recodos del fondo del vaso dificultan la limpieza y favorecen la acumulación de posos de café.
- Prefieren un diseño más similar al de una taza.
Conclusiones
Los resultados destacan dos preocupaciones transversales y críticas en todos los grupos: la pérdida acelerada de temperatura del café y los desafíos de limpieza e higiene, este último agravado por un diseño del fondo que acumula residuos.

Además de estos puntos comunes, emergen barreras específicas relacionadas con el hábito y la ergonomía. Una parte significativa de los participantes, especialmente en los grupos de mayor edad, expresa una clara preferencia sensorial y tradicional por el formato de taza frente al vaso. Asimismo, se ha registrado una preocupación sobre la seguridad percibida, donde algunos participantes manifestaron desconfianza debido al grosor fino del material, lo que genera inquietud al verter líquidos calientes.

En definitiva, los resultados de RECUP confirman que, aunque existe una alta disposición hacia el uso de recipientes reutilizables, es fundamental optimizar el mantenimiento térmico y facilitar la higiene. Atender estas demandas sobre la funcionalidad y la seguridad del material será la clave definitiva para consolidar este sistema sostenible en el entorno laboral.