Aspectos clave en el etiquetado de bebidas y alimentos
El packaging de un alimento o bebida no solo cumple con la función de proteger el producto, también es crucial para atraer a los consumidores e informarlos sobre el producto. Dos de las regulaciones clave en la Unión Europea que impactan en el packaging de bebidas y alimentos son el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y el Reglamento (UE) Nº 10/2011 sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos.
Pero ¿Cómo entran en juego estas dos grandes legislaciones?
Por un lado, para una bebida o alimento que se envase en un material plástico, el Reglamento (UE) Nº 10/2011 establece las normas que estos envases deben seguir para asegurar que no transfieran sustancias nocivas. Este reglamento cubre aspectos como la composición de los materiales plásticos, la evaluación de la seguridad de las sustancias utilizadas, y los ensayos de migración para garantizar la seguridad alimentaria, tanto en materiales reutilizables como aquellos destinados a un solo uso.
Por otro lado, el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 establece las normas para la información que debe figurar en las etiquetas de los alimentos y bebidas, asegurando que los consumidores reciban la información necesaria para tomar decisiones informadas y seguras. Algunos elementos clave del etiquetado de bebidas son los siguientes:
- Nombre del producto: debe ser claro y no inducir a error. Por ejemplo, una bebida que contenga jugo de frutas debe especificar claramente la cantidad de jugo de fruta presente.
- Lista de ingredientes: todos los ingredientes deben estar enumerados en orden descendente por peso. Esto incluye aditivos, edulcorantes, y cualquier otro componente.
- Información nutricional: la etiqueta debe incluir el valor energético y la cantidad de grasas, grasas saturadas, carbohidratos, azúcares, proteínas y sal. Esta información es voluntaria para las bebidas alcohólicas, aunque recomendable.
- Cantidad neta: el volumen de la bebida debe estar claramente indicado.
- Fecha de consume preferente o fecha de caducidad: esta información es crucial para la seguridad del consumidor.
- Condiciones de conservación y uso: si aplica, debe indicarse cómo conservar y utilizar la bebida adecuadamente.
- Información del fabricante: nombre y dirección de la empresa responsable del producto deben estar presentes.
Además, el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 es muy específico en cuanto a la legibilidad de esta información, exigiendo un tamaño de fuente mínimo de 1.2 mm (con excepción de la cantidad neta) para garantizar que todos los datos sean fácilmente legibles.
A pesar de los requerimientos del Reglamento (UE) Nº 1169/2011, el etiquetado de bebidas y alimentos no aborda si el envase se puede reutilizar, hasta cuándo se puede reutilizar o si puede ser apto para el uso en microondas puesto que no hay ningún texto legal que lo obligue, lo que puede llevar a un uso incorrecto y riesgos para la seguridad alimentaria.
Próximos cambios en la legislación del etiquetado
Se espera que antes de que finalice el 2024 se publique la 18ª enmienda del Reglamento (UE) Nº 10/2011. A través del borrador publicado, sabemos que los envases plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos y bebidas deberán cumplir con una nueva norma sobre al etiquetado que sí indique más información sobre el envase.
Todos los materiales deberán exponer la siguiente información:
- Los alimentos o grupos de alimentos en los que puede estar en contacto el material.
- El tiempo y la temperatura a la que se puede someter el material
- Las instrucciones sobre el calentamiento, como el uso de hornos y microondas.
Para los materiales reutilizables, además, se indicará la siguiente información:
- Información sobre su vida útil máxima a sus usuarios
- Instrucciones adecuadas destinadas a ralentizar el deterioro del material u objeto
- Descripción de los cambios observables del artículo que indiquen que ha llegado al fin de la vida útil
¿Cuál es el papel de AIMPLAS?
Ante este cambio legislativo, en AIMPLAS contamos con un equipo especializado para asesorarle de forma personalizada y así cumplir con las distintas normativas y protocolos existentes en materia de plásticos, teniendo siempre en cuenta todas las novedades legislativas.