10/12/2020

Alérgenos alimentarios en materiales plásticos

Categorías: Alimentación, Envase

El interés por obtener más información sobre los alérgenos alimentarios por parte de los consumidores se ha incrementado en los últimos años. En la Unión Europea se exige el etiquetado de 14 grupos de sustancias que causan alergias e intolerancias alimentarias.

La finalidad del Reglamento (UE) Nº 1169/2011 es proteger la salud de los consumidores y garantizar su derecho a la información. De acuerdo con el artículo 9 de dicho reglamento, es obligatorio mencionar en el etiquetado de un producto alimenticio toda sustancia o producto, o derivado del mismo, que figure en anexo II que cause alergias o intolerancias, que haya sido utilizado para su elaboración y siga estando presente en el producto acabado, aunque sea en una forma modificada. Los responsables, según el artículo 8, de garantizar que esta mención obligatoria figure en el envase o etiqueta de éste, o en los documentos comerciales relativos a los alimentos, son los operadores de empresas alimentarias.

alérgenos

¿Qué sucede si el envase contiene algún alérgeno?

Por tanto, las empresas alimentarias están en la obligación de informar al consumidor sobre los alérgenos que los alimentos contienen o pueden contener. Sin embargo, ¿qué ocurre si la composición de un material u objeto apto para contacto con alimentos (MCA) contiene o puede contener alguno de estos alérgenos?

Aunque normalmente no suelen utilizarse ingredientes alimentarios en la fabricación de envases destinados a entrar en contacto con alimentos, existe la posibilidad de que en su formulación pueda estar presente alguna proteína derivada de un producto alimenticio que se considera alérgeno. Por ejemplo, envases que pueden contener colas o resinas derivadas de la soja, almidones derivados del trigo o recubrimientos derivados de la caseína.

Envases sostenibles

Asimismo, recientemente se ha observado un mayor interés en envases que sean más respetuosos con el medio ambiente, como es el caso de los fabricados con biopolímeros derivados de biomasa que no solo presentan la ventaja de ser biodegradables, sino que además pueden fabricarse a partir de subproductos de la industria alimentaria. Las proteínas, dentro de todos los biopolímeros que existen, son unos de los que ofrecen mejores propiedades a los envases y materiales de embalaje. Entre las proteínas más utilizadas en este ámbito se encuentran el gluten de trigo, proteínas de la soja y las proteínas de la leche.

La utilización de estas proteínas, derivadas de productos alimentarios considerados como alérgenos, conlleva el riesgo de que estos alérgenos puedan migrar del envase hacia el alimento. En este caso, con la finalidad de prevenir que ocurra una reacción alérgica en el consumidor, ¿debería el fabricante de MCA proporcionar esta información a sus clientes?

Actualmente, el Reglamento Marco sobre los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, establece que cualquier MCA no debe transferir sus componentes al alimento en cantidades que resulten perjudiciales para la salud humana. No obstante, no aparece como requisito que el fabricante deba informar sobre el uso de sustancias que puedan causar alergia o intolerancia alimentaria.

Se espera que la demanda de este tipo de materiales bio-basados sea cada vez mayor y esto plantea que en un futuro cercano pueda haber un cambio en la legislación actual, considerando el potencial alergénico de las sustancias utilizadas y obligando a los productores de MCA a comunicar de manera adecuada información al respecto a los usuarios sucesivos de la cadena de suministro.

Miriam Jiménez Serrallé

Food Contact & Packaging Laboratory

Tags: etiquetado alérgenos

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