18/11/2019

AIMPLAS incorpora dos máquinas de ensayo para el sector de automoción

Categorías: Análisis y Ensayos, Automoción y Transporte

Recientemente, AIMPLAS ha adquirido dos máquinas de ensayo de gran importancia a la hora de la caracterización de piezas de automoción con superficie pintada. Una de ellas es el car wash lab apparatus, que simula el lavado de piezas de automoción; y la otra es el gravelómetro, la cual simula el impacto de la grava durante la conducción del automóvil.

Car wash lab apparatus

La unidad de lavado de laboratorio permite la simulación práctica de la tensión sobe las superficies pintadas en una unidad automática de lavado de vehículos. Se pueden mover hasta 4 chapas de ensayo simultáneamente bajo un cepillo giratorio. Durante el proceso, el cepillo se rocía con una suspensión de lavado que simula la suciedad de la carretera. El movimiento de avance de las chapas de ensayo, el sentido de giro del cepillo de lavado y la tobera de pulverización activa están coordinados entre sí.

Según la norma UNE EN ISO 20566:2013, esta máquina de ensayo determina la resistencia al rayado de recubrimientos de pinturas orgánicas, en especial de los recubrimientos de pintura que se utilizan en la industria del automóvil (es decir, para evaluar su resistencia al lavado en los túneles de lavado). El método de ensayo simula el lavado automático en un laboratorio empleando un cepillo giratorio y suciedad sintética. Las condiciones de ensayo se diseñan con el fin de que se ajusten lo máximo posible a las condiciones reales de un túnel de lavado de automóviles. Si se eligen los parámetros de ensayo de manera adecuada, el método se puede utilizar también para ensayar películas protectoras y otros componentes de plástico.

Las probetas ensayadas se examinan, antes de transcurridas 2h del secado:

Gravelómetro

La resistencia al impacto de piedra del recubrimiento bajo ensayo se verifica proyectando una gran cantidad de pequeños cuerpos con bordes afilados en un corto período de tiempo. El material utilizado en la prueba es grava de diferentes tamaños, que se proyecta sobre el revestimiento con un ángulo definido utilizando aire comprimido. El daño causado dependerá no solo del ángulo, sino también del nivel de presión, la masa de los proyectiles, la duración del bombardeo y el diseño del aparato de ensayo.

El transportador vibratorio, transporta la grava del embudo al chorro de aire frente a la boquilla aceleradora. Esta diseñado de modo que la velocidad de alimentación de grano se pueda variar. El aparato es capaz de proyectar 500 g de grano durante un período de 10 segundos. La cámara de presión es lo suficientemente grande como para permitir que la presión de trabajo especificada de 200 kPa se mantenga a un nivel constante durante al menos 10 s mientras la válvula solenoide está abierta. El impacto de la grava se produce en el cuerpo de la máquina de ensayo, dónde después se extraen las probetas para su evaluación.

El resultado del ensayo se puede hacer visualmente o por medio de imágenes ópticas. Los estándares de referencia representan clasificaciones de 0,5 a 5,0 en intervalos de 0,5. Además del grado de astillado, se debe especificar, si es posible, el nivel de separación principal o las capas del sistema de pintura entre las cuales se produjo la pérdida de adhesión. Las marcas no se evalúan.

Mediante esta máquina de ensayo, se pueden realizar las normas de ensayo:

 

 

Sergio Mayor Aroca
Laboratorio Físico-Mecánico

 

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