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23/07/2015

Recomendaciones de reciclado de plástico en las vacaciones de verano

Las vacaciones estivales son un periodo en el que aumenta sensiblemente el uso de envases plásticos. Un mayor consumo de bebidas, comidas preparadas o productos solares contribuyen a este aumento. España encabeza los índices europeos de reciclaje de este tipo de plásticos, el procedente de los hogares. Concretamente se sitúa en el segundo puesto, solo superada por Alemania. Pero paradójicamente, es también durante las vacaciones de verano cuando los consumidores reciclan sus residuos en una proporción menor.





ENVASE FUTURO




El cambio de residencia habitual, los viajes y el cambio en las rutinas, así como una menor disposición de infraestructuras para ello contribuyen a esta relajación en los hábitos de reciclado. Concretamente, según una encuesta de la Plataforma por la Sostenibilidad de los Envases, en España un 95% de los entrevistados asegura separar habitualmente los envases durante el año, mientras que solo un 83% de los mismos encuestados mantienen este hábito durante las vacaciones de verano.

Los plásticos, al final de su vida útil, son un recurso valioso que se puede recuperar como materia prima para fabricar nuevos productos o para la producción de energía. El reciclado material es la principal forma de gestión de los residuos plásticos en España. Se trata de un proceso que consiste en triturar, lavar, secar y grancear el material plástico para obtener nuevos productos hechos con plástico reciclado como tuberías, bolsas,  perchas, calzado o mobiliario urbano, entre otros.

En España existe un sector industrial de reciclado de plásticos desde hace más de 60 años y actualmente hay más de 100 plantas recicladoras de plástico repartidas por todo el país. En ellas se reciclan plásticos post-consumo procedentes de aplicaciones tan diversas como los envases, la agricultura, la construcción, el automóvil o los aparatos eléctricos y electrónicos. Pero la importancia de este sector y de mantener unos correctos hábitos de reciclado se ponen de manifiesto con datos como éste: una nevera puede funcionar todo un mes con la energía ahorrada reciclando una tonelada de plástico.

Recomendaciones para no dar vacaciones al reciclado

Pensando en reforzar los hábitos de reciclado durante el periodo de vacaciones, AIMPLAS ha recopilado una serie de consejos para seguir reciclando durante las vacaciones y un recordatorio de buenas prácticas de reciclado:

1. En la residencia vacacional hay que comprobar que existen cubos o algún tipo de solución para la separación de los distintos residuos.

2. Es importante localizar también el contenedor amarillo más cercano. En él conviene recordar qué tipo de residuos se deben depositar:
– Botellas de bebidas y envases de productos lácteos.
– Bandejas y cajas de “corcho blanco”.
– Menaje de plástico desechable, tapas y tapones de plástico.
– Botes de plástico de productos de aseo y limpieza.
– Bolsas de plástico para envasado de alimentos y las que entregan las tiendas.
Envoltorios de plástico como el film transparente que cubre las bandejas.
– Cajas de fruta de plástico.

En España un 12% de los envases que acaban en el contenedor amarillo no se deberían depositar en él. No se deben depositar:
– Juguetes.
– Electrodomésticos.
– Biberones.
– Guantes de goma.
– Utensilios de cocina.
– Cubos de plástico.
– Pilas.

3. Reutilizar. Antes de considerar un producto como residuo se debe considerara la posibilidad de darle una segunda vida.

4. El verano también es un momento que se aprovecha para hacer reformas. En este sentido hay que recordar que los RAEES (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) como electrodomésticos o televisores deben ser depositados en un ecoparque. Para el mobiliario plástico de exterior, se debe contactar con la gestión de residuos del ayuntamiento de cada localidad.

5. Nunca deben dejarse productos de plástico abandonados. El ejemplo es la mejor forma de recordar a los demás que en verano también reciclamos. Es importante tomar conciencia de la necesidad de gestionar bien los residuos plásticos que generamos depositándolos en el lugar adecuado para su posterior reciclaje. El problema no es del material, sino de la gestión que se hace del mismo.