Finalizan con éxito siete proyectos que impulsan la circularidad, la salud y la energía verde
Tras dos años de colaboración entre AIMPLAS, universidades y empresas líderes de la Comunitat Valenciana, siete proyectos clave concluyen próximamente con éxito. Estas investigaciones marcan un avance en sostenibilidad e innovación en sectores clave como energía, salud pública y gestión de residuos. Se trata de proyectos financiados por IVACE+i Innovación a través de los fondos FEDER.
Innovación para la economía circular
El proyecto METALLON, junto a la Universitat de València (GI2AM) y las empresas GDV Mobility y Recuintec, ofrece una solución para la dependencia de materias primas críticas y el riesgo ambiental de las baterías de ion litio (LIBs) desechadas. Ha desarrollado protocolos para el reacondicionamiento de baterías usadas para darles una segunda vida y validado un método más limpio para recuperar litio y otros metales de alto valor a través de procesos biohidrometalúrgicos y el uso de solventes verdes.
En la misma línea de revalorización, VALPLAST ha transformado los residuos de plásticos biodegradables en recurso energético. El proyecto, en el que ha participado AIMPLAS junto con la Unidad Mixta UPV-UV (CALAGUA) y las empresas Global Omnium y Fych Technologies, ha integrado estos residuos en lodos de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) para producir energía verde y obtener digestato apto para la agricultura mediante codigestión anaerobia.
Finalmente, COMBOOST, liderado por Reciplasa junto a AIMPLAS y la Universitat Jaume I, ha desarrollado métodos de compostaje que aceleran la biodegradación de bioplásticos mediante microorganismos específicos. El resultado es un compost de alta calidad, libre de microplásticos y apto para uso agrícola, contribuyendo a la economía circular y reduciendo residuos en vertederos. Además, también se ha desarrollado una herramienta para predecir la biodegradación de bioplásticos en compostaje, con la finalidad de facilitar el diseño de productos compostables a sus fabricantes, reduciendo riesgos y costes en su desarrollo.
Tecnología para la salud y ciudades sostenibles
NOSOSENS ha desarrollado un sistema para combatir infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAs), centradas en la bacteria del estafilococos Staphylococcus aureus. En colaboración con la Fundación de Investigación Hospital General Universitario de Valencia y empresas del sector (Química Deambla-Rogemar y Crespo Printing Group), ha creado una plataforma biosensora portátil para detección rápida y generación de alarmas combinada con el desarrollo de un desinfectante biobasado, biodegradable y menos agresivo con el instrumental médico. La unión de ambas soluciones, que serán probadas en entorno hospitalario a inicio de 2026, mejoran la seguridad y sostenibilidad en la desinfección.
Por su parte, el proyecto MORESAN ha aplicado la epidemiología basada en aguas residuales para monitorizar contaminantes emergentes como fármacos, antibióticos y microplásticos. El consorcio, integrado por AIMPLAS, IIAMA-UPV, Grupo CALAGUA y empresas tecnológicas (Intercontrol Levante y Seqplexing), ha desarrollado modelos predictivos que reducen costes de monitoreo y correlacionan datos con factores socioeconómicos como el tipo de barrio o el nivel de ingresos. Los resultados ofrecen herramientas para que las autoridades implementen medidas efectivas contra la contaminación urbana.
Materiales verdes y energía del futuro
El proyecto B3CLAB ha respondido a la necesidad de reducir el impacto ambiental del consumo masivo de botellas de plástico de origen fósil en laboratorios, estimado en 125.000 unidades anuales. La investigación, llevada a cabo por Aguas de Alicante, Labaqua, Assur Medical, la Universidad de Alicante y AIMPLAS, ha desarrollado una alternativa biobasada y biodegradable que cumple los exigentes requisitos técnicos para la toma de muestras y control de calidad del agua potable. El reto se centró en optimizar el procesamiento de biopolímeros, sensibles a las altas temperaturas de inyección y soplado. El resultado es una botella que mantiene las propiedades mecánicas y físicas necesarias, sustituyendo polímeros petroquímicos por materiales de origen biológico. Esta innovación contribuye a los objetivos de cero emisiones netas y promueve la circularidad en un sector esencial para la salud pública.
Finalmente, EVACAR desarrolló un depósito innovador para almacenamiento de H2 criogénico, clave en la transición energética. El proyecto, en el que AIMPLAS colabora con la Universidad de Alicante y empresas del sector (Greene, Evatalking y Greene W2H2), ha creado un recubrimiento aislante a partir de carbón activado obtenido de residuos mediante pirólisis, integrado en material EVA. La solución combina, por un lado, espumas en base EVA con propiedades aislantes y por otro monolito de carbón activado procedente de la valorización de residuos agrícolas que se integran en el depósito desarrollado, mejorando la eficiencia y seguridad del almacenamiento y fomentando la economía circular.
La ejecución de estos siete proyectos de investigación ha sido posible gracias al apoyo y la financiación del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i), a través de la convocatoria de Proyectos Estratégicos en Cooperación 2023, dotada de fondos europeos FEDER. Con estos proyectos, la Comunitat Valenciana refuerza su liderazgo en innovación sostenible, impulsando soluciones que mejoran la vida de las personas y protegen el planeta.
