22/06/2016

Materiales en contacto con alimentos: barrera funcional

Categorías: Economía Circular, Envase, I+D+i, Reciclado

A raíz del REGLAMENTO 282/2008/UE desapareció la prohibición de uso de reciclado en contacto con alimentos a nivel nacional (Real Decreto 2814/1983) que queda reafirmado en el Real Decreto 846/2011.





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Este Reglamento se centra en la autorización de la planta de reciclado para esta aplicación y la posibilidad de uso del material tanto para contacto directo como para indirecto. La autorización se basa en dos puntos principales: Por un lado, el cumplimiento mismas exigencias que el virgen, entre otras, listas positivas, migración global y específica, trazabilidad, declaración de conformidad y no transmisión de olores ni sabores. Por otro, medidas adicionales debido a riesgos potenciales (ante una contaminación, se debe asegurar una descontaminación).

El Reglamento marca que el producto obtenido ha de caracterizarse y controlarse conforme a los criterios establecidos por la legislación de contacto con alimentos, deben establecerse condiciones de uso del plástico reciclado, se deben controlar los puntos críticos del proceso y es necesario un aseguramiento de la calidad.

Tras la eliminación de la prohibición, una de las posibilidades de empleo de plástico reciclado para envase alimentario es su uso tras barrera funcional (REGLAMENTO (UE) 10/2011). La barrera funcional es una capa en el interior de los materiales y objetos en contacto con alimentos que impide la migración hacia los alimentos de las sustancias que se encuentran detrás de ella. La migración máxima de una sustancia no autorizada a través de una barrera funcional es de 0,01 mg/kg de alimento.

Así pues es posible emplear material reciclado tras la barrera funcional, aunque es necesario definir y demostrar dichas barreras caso por caso, puesto que van a depender del tipo de alimento con el que estén en contacto, la temperatura y el tiempo de uso y las características de la propia capa intermedia (concentración de posibles contaminantes y coeficiente de difusión de los mismos).

Un ejemplo de uso de plástico reciclado para envase alimentario tras barrera funcional es BANUS. Este proyecto, financiado bajo el Séptimo Programa Marco, tiene como objetivo garantizar las barreras funcionales cuando se utilizan materiales reciclados (plástico y papel) incluso cuando proceden de procesos de reciclaje no autorizados.

Esta investigación, que finalizará el próximo verano, está siendo liderada por AIMPLAS, y en ella participan también nueve participantes de seis países diferentes: INNVENTIA AB (Suecia), BOBINO PLASTIQUE (Francia), MTM PLASTICS (Alemania), DELTA PRINT & PACKAGING Ltd (Reino Unido), BUMAGA BV (Holanda) y HELIOMUR SCOOP, FUNDACION CLUSTER AGROALIMENTARIO DE LA REGIÓN DE MURCIA, ASOCIACIÓN VALENCIANA DE EMPRESARIOS DE PLÁSTICOS (AVEP).

Tags: eliminar olores en plástico, envases alimentarios, legislación envases alimentarios, materiales en contacto con alimentos, plástico reciclado en contacto con alimentos, reciclado plástico

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