Análisis de microplásticos en alimentos
Los microplásticos en alimentos son partículas poliméricas sólidas de tamaño inferior a 5 mm que pueden estar presentes en el propio alimento o migrar desde el envase que lo contiene. Su detección requiere metodologías analíticas específicas —principalmente μ-FTIR y Py-GC/MS— dado que las matrices alimentarias son altamente complejas y los métodos estándar de migración no están diseñados para partículas. AIMPLAS desarrolla y aplica estas metodologías para alimentos, agua embotellada y envases de contacto alimentario.
El uso de materiales plásticos continúa creciendo en múltiples sectores gracias a su versatilidad, resistencia, eficiencia de costes, flexibilidad y durabilidad. Estas propiedades los convierten en una solución imprescindible para aplicaciones tan diversas como el packaging alimentario, la electrónica o la construcción. Su papel es clave en la seguridad de los alimentos, la conservación y la reducción del desperdicio alimentario. En paralelo también ha aumentado el interés científico y regulatorio por comprender mejor el comportamiento de los plásticos al final de su vida útil y su posible fragmentación en microplásticos y nanoplásticos (MNPs).
¿Qué normativa regula los microplásticos en alimentos y envases?
Con la progresiva legislación en materia de MNPs como el Real Decreto 3/2023 sobre calidad del agua de consumo y el Reglamento (UE) 2023/2055 que restringe los MNPs añadidos intencionadamente, aumenta la demanda de información sobre su presencia en alimentos.
Hoy en día, no existe una normativa europea específica que regule la migración de MNPs desde materiales en contacto con alimentos (FCM). Si bien, el Reglamento (UE) 10/2011 controla las sustancias químicas, todavía no contempla las partículas poliméricas sólidas. No obstante, la EFSA lleva años señalando esta laguna crítica (informes 2016, 2020 y revisión octubre 2025), así como la falta de metodologías estandarizadas, por lo que no resulta absurdo pensar que en un futuro se incluya en este reglamento un anexo sobre el control de la presencia o posible migración de MNPs a los alimentos.
Anticiparse a esta futura regulación permite a las empresas cumplir sin sobresaltos y obtener una clara ventaja competitiva: garantizar alimentos libres de estas partículas y transmitir transparencia y compromiso con la seguridad alimentaria.
¿Qué técnicas se usan para analizar microplásticos en alimentos?
En AIMPLAS estamos constantemente desarrollando metodologías que nos permitan extraer y determinar MNPs en alimentos como son la sal, arroz, verduras, agua embotellada, así como en los envases que los contienen. Estas metodologías constan principalmente de dos etapas, una primera donde se hace una oxidación de la materia para la eliminación de los principales interferentes orgánicos, seguidos de una extracción de los MNPs mediante el uso de sales inorgánicas que modifiquen la densidad del medio.
Para evaluar el envase que contiene el alimento, se puede adaptar el ensayo de migraciones globales donde se elige un simulante del alimento y unas condiciones para la migración (tiempo y temperatura). Este método, permite evaluar la presencia de MNPs en un simulante en lugar de en el alimento, facilitando el proceso de extracción.
Una vez estos MNPs se han extraído de su matriz se procede a su análisis mediante dos técnicas principales.
Las dos técnicas principales para la detección y cuantificación de microplásticos en alimentos son la microscopía acoplada a infrarrojo por transformada de Fourier (μ-FTIR) y la pirólisis acoplada a cromatografía de gases con espectrometría de masas (Py-GC/MS). Cada una ofrece información complementaria:
- Microscopía acoplada a infrarrojos con transformada de Fourier (μ-FTIR) permite determinar la morfología, el tamaño y el número, así como la composición de los materiales presentes en el filtro, siempre que estos tengan un tamaño superior a los 10-15 μm. Esta técnica presenta la ventaja de no ser destructiva por lo que puede acoplarse a otras técnicas de caracterización.
- Por otro lado, la pirólisis acoplada a cromatografía de masas con detector de espectrometría de masas (Py-GC/MS) es una técnica que somete la muestra con microplásticos a temperaturas pirolíticas de 600 ºC e introduce los gases volátiles característicos creados en una columna cromatográfica para su posterior separación, determinación y cuantificación mediante los patrones correspondientes. Al contrario que la anterior técnica, la pirólisis es altamente destructiva y no proporciona información acerca del tamaño, sino únicamente de la masa de estos.
Las muestras alimentarias presentan la dificultad de ser matrices altamente complejas por la cantidad de materia orgánica que pueden actuar como interferentes, grasas, proteínas, almidones, etc. Desde AIMPLAS estamos constantemente desarrollando metodologías para la extracción en cada tipo de matriz y para la reducción de los límites de detección y cuantificación para ofrecer a nuestros clientes el mejor servicio.
Además, el creciente escrutinio regulatorio y mediático sobre la presencia de microplásticos en alimentos y envases ha incrementado significativamente la demanda de ensayos acreditados. Empresas fabricantes de envases, marcas de alimentación y distribuidores recurren cada vez más a la caracterización analítica independiente para documentar la seguridad de sus productos ante clientes, auditores y autoridades. Anticiparse a la regulación en curso reduce el riesgo reputacional y comercial.
¿Necesitas analizar microplásticos en tu producto o envase alimentario? AIMPLAS realiza ensayos de microplásticos y análisis de NIAS con técnicas acreditadas, control riguroso de blancos y validación estadística.