AIMPLAS ha firmado un acuerdo de colaboración con el organismo de certificación alemán DIN CERTCO en el ámbito de la “marca de compostabilidad”, siendo European Bioplastics propietario de dicha marca a nivel internacional.
El Instituto Tecnológico del Plástico colaborará con las empresas españolas del sector del plástico que deseen obtener la certificación de productos compostables facilitando apoyo técnico, así como la información necesaria sobre el sistema de certificación y/o registro de materias primas, aditivos y productos compostables. AIMPLAS actuará como intermediario entre el organismo certificador, DIN CERTCO, y la propia empresa.
Esta marca, que sólo puede ser utilizada por los productos certificados bajo dicho esquema, permite identificar aquellos productos de mercado que sean compostables. El compostaje es una tecnología de valorización de residuos orgánicos por la que, tras un tratamiento adecuado, el material se descompone en dióxido de carbono y agua; lo que implica una solución estratégica y ambientalmente aceptable a la problemática planteada, entre otros motivos, por las grandes concentraciones urbanas.
El compost, como producto resultante del compostaje, se utiliza en agricultura, paisajismo y jardinería como abono para el suelo, aunque también se usa en control de la erosión, recubrimientos y recuperación de suelos.
“El objetivo de AIMPLAS con este nuevo acuerdo para la certificación de productos compostables es generar una ventaja competitiva para las empresas del sector plástico a través de la diferenciación, aportando valor añadido al producto desde el punto de vista medioambiental”, afirma José Antonio Costa, Director Gerente de AIMPLAS. “Este acuerdo queda enmarcado dentro de nuestro objetivo de Alianzas Estratégicas y es un elemento importante para la Línea de Reciclado y Medio Ambiente de AIMPLAS” añade.
La certificación de un determinado producto supone:
• Confirmación de calidad y compostabilidad, de acuerdo con las normas correspondientes, por un Laboratorio reconocido por DIN CERTCO.
• El producto pasa a ser claramente distinguible frente a otros competidores, con obtención de un logo (denominado “seedling”) ampliamente reconocido a nivel europeo e internacional.


















