Comportamiento frente a agentes externos

Comportamiento frente a agentes externos

¿Necesita comprobar la durabilidad de sus productos frente a diferentes agentes climáticos?
¿Quiere conocer cómo se comportarán sus productos o los materiales elegidos para fabricarlos frente a distintos factores que pueden hacer mella en sus propiedades finales? ¿Cumplen sus productos la normativa sobre durabilidad, resistencia al fuego, resistencia química, …requerida por los estándares de calidad del mercado?

Los materiales plásticos y los productos fabricados con ellos van a sufrir, durante su ciclo de vida, el ataque continuo de agentes externos y por esta razón es indispensable conocer previamente cómo se van a comportar frente a estos ataques, ya sea para prever problemas y evitarlos o para cumplir especificaciones de calidad que nos ayudarán a posicionar nuestro producto en el mercado.

Compartamiento de los plásticos frente a agentes externos

En AIMPLAS podemos evaluar el comportamiento de los materiales plásticos frente a diversos agentes externos:

  • Ensayos climáticos (temperatura y humedad). Tras ciclos de temperatura y humedad combinada, muchas veces personalizados para cada necesidad, otras siguiendo normativa, se evalúan diferentes propiedades del producto y/o material para determinar el cambio de las mismas tras el envejecimiento y si este cambio puede afectar al ciclo de vida del producto. Se evalúan principalmente deformaciones, cambios de aspecto o merma de diferentes propiedades mecánicas.
  • Envejecimiento artificial acelerado (cámaras con lámparas de arco de xenón y cámaras con lámparas fluorescentes de tipo UV). Ensayos de simulación solar en los cuales se pretende simular de manera acelerada la exposición a la radiación solar. Las normativas aplicables son diversas (UNE-EN ISO, ASTM o de los propios fabricantes de automóviles). Las propiedades que se pueden medir tras este tipo de envejecimiento son diversas y dependerá del uso y aplicación del producto ensayado.
  • Comportamiento al fuego (clasificación UL94) e inflamabilidad horizontal.
    Una de las características típicas de todos los plásticos es su escasa resistencia a las llamas. La demanda de materiales de auto-extinción está aumentando continuamente debido a la necesidad de ofrecer niveles de seguridad más elevados en los ambientes de vida cotidiana y de trabajo y también para la construcción de piezas técnicas y mecánicas.
    Existen dos tipos de ensayo de inflamabilidad según la UL 94. La inflamabilidad horizontal, que consiste en medir el tiempo de quema de una muestra de plástico fijada horizontalmente después de que se haya puesto en contacto con la llama de un quemador Bunsen durante 30 segundos.
    Un material es clasificado como HB si:
    Su velocidad de combustión no supera 40 mm/min para probetas de espesor superior a 3 mm
    Su velocidad de combustión no supera 75 mm/min para probetas de espesor menor a 3 mm
    Deja de arder antes del punto de referencia de 100 mm

    Y la inflamabilidad vertical, que mide el tiempo de quema de una muestra de plástico fijada verticalmente después de que se haya puesto en contacto con la llama de un quemador Bunsen durante 10 segundos. El material será clasificado como:
    • V0: cuando el fuego se extingue en 10 segundos
    • V1: cuando el fuego se extingue en 30 segundos sin goteo
    • V2: cuando el fuego se extingue en 30 segundos con goteo
    Una variedad de inflamabilidad es la que se realiza para el sector de automoción bajo normativa internacional y específicamente adaptada por los principales fabricantes de vehículos: Ford, Volvo, Opel, Nissan, VW, etc.
    Se trata de Inflamabilidad Horizontal que valora la resistencia al fuego de materiales del interior de automóvil y afecta a todos los materiales no metálicos que se utilizan en la fabricación de piezas situadas en el interior del vehículo. La velocidad máxima de propagación de la llama en estos materiales está normaliza y establecida, por la mayoría de los fabricantes de vehículos, en 100 mm/min como máximo.
  • Resistencia al stress cracking o verificación de la compatibilidad química. Sobre todo en el envasado de productos químicos, este análisis se utiliza para verificar la viabilidad del contacto entre el material de envase y el producto envasado. Se definen unas condiciones de exposición, teniendo en cuenta factores como temperatura, vida útil, forma del envase, distribución de espesores, volumen de llenado, espacio de cabeza y composiciones del material de envase y del producto envasado.
  • Resistencia a agentes químicos y productos petrolíferos.
    Estos ensayos están muy ligados a los plásticos termoestables, reforzados con fibra de vidrio etc. Pero también se utilizan para comprobar las aptitudes de algunos termoplásticos. En estos ensayos, la muestra se somete a la acción del líquido (combustible) tanto en fase líquida como vapor, y tras el tratamiento se comparan las propiedades mecánicas (tracción y flexión) de la muestra original con la ensayada, así como la variación de masa y la apariencia de las muestras. Esto dependerá de la norma correspondiente o del acuerdo entre las partes de cuánto debe de disminuir las propiedades mecánicas o la no existencia de cambios en la apariencia del material. Los típicos líquidos que se utilizan son disolventes, gasóleos o líquidos utilizados en automoción.
  • Resistencia al manchado. Mediante el uso de normativa aplicable a diferentes sectores (construcción, automoción, mobiliario, …) se exponen los productos de ensayo a diferentes agentes químicos y sustancias de uso común en cada sector, en diferentes condiciones de tiempo y ambientales, para verificar el efecto superficial que generan al estar en contacto con los productos plásticos.

En AIMPLAS disponemos del conocimiento y del equipamiento adecuado para poder ofrecer una solución adaptada a cada necesidad particular en el comportamiento de materiales plásticos frente a agentes externos.